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Fuente
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Explicación
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71%
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de los prisioneros
son alimentados por sus propias familias
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CIDE “Encuesta a
Población en Reclusión”
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El sistema
penitenciario transfiere a las familias de los detenidos el costo de
su estancia en prisión. Este dato contradice la percepción que tiene
la mayoría de la población de que los ciudadanos sostenemos el
sistema carcelario con nuestros impuestos. Es desde ahí donde inicia
una cadena de corrupción que vulnera a la cárcel como sistema de
contención de la delincuencia y que destruye sus posibilidades como
estructura de readaptación social.
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93%
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de los presos nunca
vieron una órden de aprensión
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CIDE
“Encuesta a
Población en Reclusión”
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Nuestra Constitución
exige como regla general que los fiscales recaben pruebas antes de
iniciar una persecución penal. Sin embargo, debido a la definición
tan laxa del concepto de flagrancia (excepción a esa regla) en
general lo que está ocurriendo es que la cárcel esta llena de
personas detenidas sin ninguna investigación. Toño, el protagonista
de la cinta fue detenido supuestamente en “flagrancia”, simplemente
porque un testigo lo señaló cuando caminaba a varias cuadras del
lugar en que ocurrió el delito, casi 24 horas después de los hechos.
El resultado es que la excepción se ha convertido en la regla y que
la policía no necesita investigar para practicar arrestos.
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95%
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de las sentencias
son condenatorias
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Tribunal Superior de
Justicia del Distrito Federal, Censo.
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Esta estadística en
realidad es un censo, es decir, no es una estimación sino que es una
cifra obtenida a partir del total de sentencias emitidas por el
Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal en el 2008.
Lo que la cifra
sugiere es que es sumamente improbable que el acusado sea absuelto
una vez que se inicia un proceso penal.
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92%
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de las acusaciones
carecen de evidencia física y se basan meramente en testigos.
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National Center for
State Courts,
TSJDF
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En general, es
prácticamente inexistente el uso de la prueba física o prueba
científica para acusar a alguien, aún en los casos más delicados
como el homicidio y el secuestro. En otras palabras la calidad de
las pruebas es muy deficiente. Las pruebas de testigos legos (no
expertos) no generan objetividad alguna acerca de si una persona
cometió o no un delito, y hacen que la libertad de un ciudadano
quede en el dicho de otro ciudadano.
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